Ya hemos explicado qué es el predicado de una oración, pero aquí tienes una presentación que te ayudará a hacer memoria. Al final de la presentación deberás contestar a un formulario de comprobación, así que presta atención a la presentación.
domingo, 25 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
Texto expositivo
Si quieres repasar lo que hemos visto en clase acerca de este tipo de texto, puedes consultar este enlace.
Visualiza estos vídeos si quieres un ejemplo de texto expositivo elaborado con algo de gracia. Decide tú mismo cuál de las dos partes es mejor.
Visualiza estos vídeos si quieres un ejemplo de texto expositivo elaborado con algo de gracia. Decide tú mismo cuál de las dos partes es mejor.
domingo, 12 de febrero de 2012
Repaso gramatical
Llevamos un tiempo trabajando las categorías gramaticales, los sintagmas y algunas funciones sintácticas. Practica en las páginas que te indico a continuación.
Para practicar categorías gramaticales (cosa que ya deberías dominar):
Relacionar palabras con la categoría o clase a la que pertenecen: NOMBRES o SUTANTIVOS, ADJETIVOS y VERBOS; PRONOMBRES, DETERMINANTES y ADVERBIOS; relativos, conjunciones y preposiciones.
DETERMINANTES: Completar oraciones y textos con los determinantes que faltan; clasificar los determinantes de unas frases.
PRONOMBRES: Completar textos con los pronombres que faltan.
Para repasar los sintagmas:
Para trabajar el sujeto y el predicado:
Formas del CN (complemento del nombre):
"Los bomberos"
Olegario no sólo fue un as del presentimiento, sino que además siempre estuvo muy orgulloso de su poder. A veces se quedaba absorto por un instante, y luego decía: "Mañana va a llover". Y llovía. Otras veces se rascaba la nuca y anunciaba: "El martes saldrá el 57 a la cabeza". Y el martes salía el 57 a la cabeza. Entre sus amigos gozaba de una admiración sin límites.
Algunos de ellos recuerdan el más famoso de sus aciertos. Caminaban con él frente a la Universidad, cuando de pronto el aire matutino fue atravesado por el sonido y la furia de los bomberos. Olegario sonrió de modo casi imperceptible, y dijo: "Es posible que mi casa se esté quemando".
Llamaron un taxi y encargaron al chofer que siguiera de cerca a los bomberos. Éstos tomaron por Rivera, y Olegario dijo: "Es casi seguro que mi casa se esté quemando". Los amigos guardaron un respetuoso y afable silencio; tanto lo admiraban.
Los bomberos siguieron por Pereyra y la nerviosidad llegó a su colmo. Cuando doblaron por la calle en que vivía Olegario, los amigos se pusieron tiesos de expectativa. Por fin, frente mismo a la llameante casa de Olegario, el carro de bomberos se detuvo y los hombres comenzaron rápida y serenamente los preparativos de rigor. De vez en cuando, desde las ventanas de la planta alta, alguna astilla volaba por los aires.
Con toda parsimonia, Olegario bajó del taxi. Se acomodó el nudo de la corbata, y luego, con un aire de humilde vencedor, se aprestó a recibir las felicitaciones y los abrazos de sus buenos amigos.
Mario Benedetti
lunes, 21 de noviembre de 2011
El criado del rico mercader
Puesto que estamos trabajando el género narrativo, te presento un pequeño texto de este género literario.
“El criado del rico mercader” (Recogido por Bernardo Atxaga en Obabakoak, 1993)
CONTESTA
“El criado del rico mercader” (Recogido por Bernardo Atxaga en Obabakoak, 1993)
Érase una vez, en la ciudad de Bagdad, un criado que servía a un rico mercader. Un día, muy de mañana, el criado se dirigió al mercado para hacer la compra. Pero esa mañana no fue como todas las demás, porque esa mañana vio allí a la Muerte y porque la Muerte le hizo un gesto.
Aterrado, el criado volvió a la casa del mercader.
—Amo —le dijo—, déjame el caballo más veloz de la casa. Esta noche quiero estar muy lejos de Bagdad. Esta noche quiero estar en la remota ciudad de Ispahán.
—Pero ¿por qué quieres huir?
—Porque he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho un gesto de amenaza.
El mercader se compadeció de él y le dejó el caballo y el criado partió con la esperanza de estar por la noche en Ispahán.
Por la tarde, el propio mercader fue al mercado, y, como le había sucedido antes al criado, también él vio a la Muerte.
—Muerte —le dijo acercándose a ella—, ¿por qué le has hecho un gesto de amenaza a mi criado?
—¿Un gesto de amenaza? —contestó la Muerte—. No, no ha sido un gesto de amenaza, sino de asombro. Me ha sorprendido verlo aquí, tan lejos de Ispahán, porque esta noche debo llevarme en Ispahán a tu criado.
Aterrado, el criado volvió a la casa del mercader.
—Amo —le dijo—, déjame el caballo más veloz de la casa. Esta noche quiero estar muy lejos de Bagdad. Esta noche quiero estar en la remota ciudad de Ispahán.
—Pero ¿por qué quieres huir?
—Porque he visto a la Muerte en el mercado y me ha hecho un gesto de amenaza.
El mercader se compadeció de él y le dejó el caballo y el criado partió con la esperanza de estar por la noche en Ispahán.
Por la tarde, el propio mercader fue al mercado, y, como le había sucedido antes al criado, también él vio a la Muerte.
—Muerte —le dijo acercándose a ella—, ¿por qué le has hecho un gesto de amenaza a mi criado?
—¿Un gesto de amenaza? —contestó la Muerte—. No, no ha sido un gesto de amenaza, sino de asombro. Me ha sorprendido verlo aquí, tan lejos de Ispahán, porque esta noche debo llevarme en Ispahán a tu criado.
Bernardo Axtaga: Obabakoak (1993)
CONTESTA
1. ¿Por qué se sorprende la Muerte de ver al criado en Bagdad?
2. ¿Cómo pudo haberse librado de la Muerte el criado del mercader?
3. Y tú, ¿crees en el destino? ¿Está fijado el momento de nuestra muerte?
Dictado ("La sombra de las cosas")
Después del dictado realizado tendréis curiosidad por saber qué ocurre con Carmelo. Pero antes, toca corregir vuestro escrito, que corresponde al primer párrafo de un relato breve titulado “La sombra de las cosas”:
Carmelo nació sin sombra. El médico se dio cuenta al instante. Se lo dijo a su padre, pero su padre no lo comprendió. Todos en su familia habían tenido sombra hasta entonces, era la primera vez que sucedía algo semejante. Miró acusador a su mujer, que no supo qué decir. A quién habrá salido, sin sombra, se preguntaba su padre desolado.
Los mejores médicos de la ciudad estudiaron su caso, pero poco pudieron hacer. Los padres de Carmelo reunieron el dinero para llevarle a otro país, donde un doctor experto en la materia había resuelto casos similares. Ha habido experiencias, les explicó, de transplantes de sombra que se han realizado con éxito. Habrá que encontrar una que se adapte al tamaño de su hijo, a su altura, a su perfil... Pero Carmelo rechazó todas las sombras. El de su hijo es un caso particularmente agudo, les dijo el doctor mientras les cobraba la factura.
Ahora sí, puedes continuar con la lectura del relato abriendo este enlace: "La sombra de las cosas".
Ahora sí, puedes continuar con la lectura del relato abriendo este enlace: "La sombra de las cosas".
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